Fundación Internacional René Mey

Por Dra. Angélica Arredondo Nava

Emociones en movimiento: Cómo transformar el dolor en crecimiento

A lo largo de nuestra vida, todos hemos sentido dolor; esta experiencia puede ser no sólo a nivel físico, sino también emocional, por ejemplo: la pérdida de un trabajo, de un amigo, la muerte de un ser querido, una traición, una enfermedad, una separación; estos eventos nos confrontan con nuestras emociones más profundas, por lo que, si no sabemos reconocerlas y abrazarlas, podrían convertirse en una pesada carga que termina desencadenando una enfermedad o sufrimiento crónico.

Te has preguntado, ¿y si el dolor fuera un aliado? Y si, como dice René Mey, el dolor fuera un maestro silencioso que llega para impulsarnos a un nuevo nivel de conciencia; entonces podríamos verlo como una señal hacia la transformación.

René Mey nos enseña que el sufrimiento no es castigo, sino una oportunidad para el despertar. No es lo que nos pasa, sino cómo respondemos desde el corazón lo que determina nuestra evolución. La emoción, cuando se niega o reprime, se estanca, pero cuando se abraza y se transforma, se convierte en crecimiento, en fuerza interior y en sabiduría.

¿Cómo transformar el dolor en crecimiento?

Primeramente hay que darnos permiso de sentirlo, en segundo lugar, ubicar en qué parte de nuestro cuerpo se está manifestando y por último reconocer que es real, que existe y abrazarlo, no con juicio, no con culpa, sino con presencia y compasión. ¿De qué manera? Llora, escribe, realiza ejercicios de respiración, haz yoga, sobre todo reconócete como una persona valiosa y busca apoyo profesional si lo crees necesario; acude a tomar las terapias humanitarias que René comparte, éstas nos recuerdan que la sanación no viene de afuera, sino desde un contacto real con nuestro ser interior.

  • Cuando lloras conscientemente, liberas.
  • Cuando respiras con amor, te conectas.
  • Cuando abrazas tu sombra, renace la luz.

 

Ejercicio consciente: Emoción en movimiento

Haz este ejercicio cuando sientas una emoción difícil:

  1. Busca un lugar tranquilo y siéntate cómodamente.
  2. Cierra los ojos y lleva tu atención a tu cuerpo. ¿Dónde sientes el dolor? ¿Qué parte está tensa?
  3. Coloca tu mano sobre esa zona y repite: “Te veo. Te reconozco. Gracias por mostrarme lo que necesito sanar.”
  4. Respira profundamente. Inhala paz, exhala carga.
  5. Visualiza cómo esa emoción se convierte en una luz suave que te transforma, que te nutre, que te guía.
¿Qué hay detrás del dolor?

Detrás de cada experiencia dolorosa, hay un mensaje para tu evolución. A veces, el mayor regalo de la vida viene envuelto en pérdida, en incomodidad, en silencio. Pero si tienes el valor de mirarlo con amor, descubrirás que el dolor no te destruye: te reconstruye.

René Mey nos recuerda que el amor es la medicina más poderosa del universo, y comienza contigo. Amarte en tus procesos, en tu tristeza, en tu transformación… es el primer paso hacia la paz interior.

Conecta con tu poder interior

Las emociones son maestras y el cuerpo es tu templo, el alma es sabia; cuando pones en movimiento lo que sientes, dejas de ser víctima y te conviertes en creador consciente de tu camino; elige transformar el dolor en amor, evoluciona y recuerda quién eres.

Las emociones para René Mey no son simples reacciones biológicas o psicológicas, sino mensajes sutiles del alma que reflejan nuestro estado interior y nuestro grado de conexión con el amor; cada emoción contiene una frecuencia que nos puede elevar o estancar, dependiendo de cómo la abordemos. 

“Toda emoción es una energía que, si no se expresa con amor, se convierte en un obstáculo para la conciencia.” — René Mey, Enseñanzas Humanitarias

 René nos enseña que las emociones deben ser reconocidas, aceptadas y transformadas, porque son parte esencial del proceso de evolución del ser humano; que reprimir lo que sentimos no nos protege, al contrario, nos enferma. La sanación comienza cuando nos permitimos sentir desde el corazón.

“No es necesario luchar contra el miedo, la tristeza o el enojo. Solo hay que observarlos, aceptarlos y dejar que pasen. Todo lo que se ama, se transforma.” — René Mey 

Analizando lo anterior, podemos concluir que las emociones lejos de pensar que son sinónimo de debilidad o son energía en movimiento, y su función principal es ayudarnos a identificar y comprender lo que ocurre dentro de nosotros; es una forma que tiene el cuerpo de gritar que lo escuchemos, que hay algo que necesita atención.

Traducir »